Emprendedor Trabajar por el oro LW

No trabajes por la plata, trabaja por el oro, por Franco Baldissare

A simple vista parece una relación más que obvia: el oro es más que la plata. Pero no me refiero a joyas ni medallas. Hablo sobre la forma en la que nos relacionamos con nuestro trabajo y cómo nos enfocamos y mentalizamos para conseguir mejores oportunidades.

Cuando dejamos nuestro trabajo en relación de dependencia y salimos de esa zona de confort la variable ingresos adquiere mucha relevancia. De hecho, es la vara con la que nos medimos al principio. Ahora bien, enfocarnos excesivamente en el dinero puede generarnos… problemas de dinero. Es un típico caso para analizarlo desde la Ley de la Atracción. Pero en realidad quiero darle un enfoque más concreto.

Ya sea que recién comenzamos o que estemos pasando por un momento económicamente flojo, la urgencia de ganar dinero no siempre nos hace tomar buenas decisiones. Y muchos menos, tomarnos el tiempo para analizar y tomar buenas decisiones. En este marco, cualquier intercambio que implique generar ingresos lo aceptamos. Generalmente son proyectos breves de clientes chicos, pero que pueden terminarse rápido para cobrarlos inmediatamente. Lo que no está mal, dadas las circunstancias.

Ahora bien, qué pasa cuando nos quedamos en esta posición. Hay una serie de factores a considerar, que no son ciencia exacta, pero sí con un alto grado de probabilidad:

  • Desafío: son proyectos poco desafiantes, que no van a permitirnos explotar todo nuestro potencial porque son cortos y simples. El objetivo es terminarlo.
  • Volumen: los clientes chicos suelen tener un margen de inversión reducido, por ende, con un volumen de trabajo breve. Generalmente son pedidos esporádicos.
  • Paga: descontamos que al ser proyectos breves y poco desafiantes, la paga es reducida y no nos alcanza para cubrir todas nuestras necesidades.
  • Proyección: si es un cliente chico y queda conforme con el trabajo probablemente nos recomiende… a otro cliente chico.

De esta manera ingresamos en el círculo de clientes chicos que nos acercan proyectos breves, con poco volumen de trabajo y poco desafiantes, por una cantidad de dinero reducida y con poca o nula proyección a futuro. ¿Cuál es el resultado de esto a corto plazo?

  • Desafío: no nos sentimos desafiados y nos aburrimos. Comenzamos a trabajar a desgano y eso impacta en lo que entregamos a nuestros clientes, porque aumenta el margen de cometer errores cuando no estás concentrado ni motivado.
  • Volumen: si comenzamos y terminamos rápido, vamos a tener que volver a salir a buscar nuevos proyectos de manera frenética para seguir ingresando dinero. Es una carrera que nunca termina y en la que nunca descansamos.
  • Paga: proyectos con paga reducida implica que tenemos que tener muchos y simultáneos para alcanzar un nivel de ingresos que nos permita manejarnos con cierta tranquilidad. Si vivimos pensando en el dinero, no nos concentramos en lo que corresponde: el trabajo.
  • Proyección: clientes chicos nos refieren con otros clientes chicos. Es casi una regla. No nos permitirá dar el salto enfocarnos sólo en trabajos con poca proyección.

Insisto con algo: no está mal tomar los proyectos que surjan en la medida en que los necesitemos, sobre todo si la situación económica no es la ideal. Pero… es importante tomar el tiempo para pensar. Ahora somos nuestro propio jefe, por ende, además de lo operativo, tenemos que ocuparnos de lo estratégico. Preguntémonos si lo que estamos haciendo en este momento nos lleva a donde queremos estar dentro de unos años.

Dejar de trabajar por la plata y trabajar por el oro es dejar de trabajar por el dinero, paradójicamente. De nuevo: ganar dinero no tiene que ser el objetivo de nuestro trabajo. Trabajar por el oro es enfocarnos en lo desafiante, en el cliente grande, con mucha proyección, con un potencial de inversión más importante. El dinero llegará sólo. Pero para que esto ocurra, necesitamos pensar, analizar, planificar, volver a pensar. Apuntemos hablar con amigos, contar lo que hacemos, pedir que nos presenten.

Trabajar por la plata es salir segundos, es ganar menos. Trabajar por el oro es apuntar a nuestro sueño máximo, ganar más… en otras palabras, GANAR en todo sentido.

About Franco Baldissare

Soy consultor en Comunicación Interna y Marca Personal. Ayudo a empresas y personas a comunicarse eficazmente con sus públicos. Trabajé en empresas con presencia en Latinoamérica (Argentina, Colombia y Perú) y dotación de más de seismil colaboradores. Creé y desarrollé departamentos de Comunicación en organizaciones sectoriales, además de Prensa gubernamental y de campaña electoral. Speaker sobre temas vinculados a la Comunicación Interna, Marca Personal, Endomarketing y Liderazgo. Casado con Noé y papá de Francisco y Gemma.

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